dimarts, 14 de desembre de 2010

Proxima estación: Esperanza

El tren de las políticas de izquierdas en Catalunya, que andaba retrasándose durante los dos últimos años, está parado. En política se utiliza el tren como metáfora de los pactos y alianzas: aunque nuestros destinos (programa máximo) sean diferentes, estamos de acuerdo en llegar hasta determinada estación (programa mínimo), y por tanto merece la pena acceder a un acuerdo que nos permita caminar hacia ese punto común.

En el gobierno de Catalunya, la estación a la que se acordó llegar era una buena estación, pero el maquinista Montilla no ha conducido el tren como se había pactado. El tren ha sufrido retrasos como en la Ley de Educación, pactada con CiU contra la comunidad educativa y contra ICV-EUiA. En los últimos dos años, las dificultades económicas han servido de pretexto para retrasar la llegada a la protección de las personas con dependencia o las necesidades educativas, pero antes de eso, los guiños a la derecha social y política impidieron una política más progresista en vivienda. Finalmente, en la campaña de las elecciones al Parlament, la única fuerza que ha defendido la acción de gobierno ha sido ICV-EUiA, mientras que Montilla  no ha plantado cara en ningún momento a la derecha que venía, y que finalmente ha puesto el tren del progreso en vía muerta.



  Ahora toca reflexionar, y sobretodo empezar a buscar combustible para nuestro tren. En primer lugar, tenemos que organizar la defensa de los intereses de los trabajadores y trabajadoras en los movimientos políticos y sociales. Las personas que pagamos la crisis, que sufrimos el paro, los recortes, la amenaza a nuestras pensiones... tenemos que tener claro quién nos defiende y quién no. El PSOE, igual que el PP y lo mismo que CiU, defienden a los mercados, pero no todos somos iguales: Izquierda Unida y otras fuerzas políticas defienden a la clase trabajadora, y los sindicatos de clase son nuestra mejor defensa frente a las políticas neoliberales de Zapatero, el FMI y la Banca Mundial.

El tren está en vía muerta, pero podemos hacerlo avanzar. La defensa de nuestros derechos colectivos  y del Estado del bienestar es imprescindible frente a la ambición de la mafia capitalista. Necesitamos seguir avanzando, defender a todos los trabajadores y trabajadoras, garantizar los mismos derechos. Nuestra fuerza es tener conciencia de quién está contra nosotros, y lamentablemente la dirección del PSOE y la del PSC han escogido no enfrentarse a la derecha, y le ponen una vela a Botín y otra al Papa. Las personas de izquierdas que votan o militan en el Partido Socialista tienen que decidir si forman parte de la clase trabajadora, y tomar partido en la defensa de los derechos colectivos. Las movilizaciones seguirán, y nuestro tren tiene que llegar a la próxima estación: esperanza.


Jose Luis Rivera
Coordinador local EUiA Barberà del Vallès